El camping Coroso representa el sentido original y auténtico del camping en la naturaleza, del turismo slow.

El movimiento italiano Cittá Slow reivindica un turismo sostenible que ponga de relieve las tradiciones más arraigadas a un lugar, ser amables con los turistas y promover el consumo de ingredientes autóctonos.

Fast food, fast travel, fast life…el ritmo de la vida es frenético y la optimización del tiempo nuestro leit motiv. En contraposición nace una nueva filosofía para viajar: el turismo slow. La propuesta del turismo slow surge como contrapartida de la modalidad de viajes de los últimos tiempos. Esas salidas donde se vuelve más agotado que antes de partir, con vuelos interminables, horas y horas de espera en los aeropuertos, y paquetes tan ajustados que obligan a mirar más el reloj que el paisaje.

Para el turismo slow, el sujeto es la persona y no el paquete turístico, de manera que cuando se habla de producto turístico el componente principal es el atractivo cultural, complementándose con los otros atractivos, entre ellos el paisaje, los servicios, el atractivo cultural de naturaleza y gastronomía local. Es muy importante destacar la denominada cultura de la hospitalidad, en la que todos estemos convencidos de pertenecer a la calidad de artesanos del trato.