En la parroquia de Carreira, sobre la laguna de Carregal aparece el monte Castro, cubierto de pinares antes de los incendios forestales. En un agradable paseo a pie se puede llegar hasta cerca de la cumbre, donde se halla el castro conocido como A Cidade.

Aunque los restos de la aldea prehistórica son difíciles de descubrir para los no expertos, es llamativo un gigantesco conjunto de peñascos de fantásticas formas. Sirve, junto con la ermita de San Alberto, de punto de orientación para las embarcaciones de bajura.

Son muchos los restos arqueológicos que se han descubierto en su entorno: hachas, piedras pulidas y cerámica. Al pie del monte también se citan campos de mámoas y enterramientos prehistóricos, desde que los vio el Padre Sarmiento en su viaje a Galicia en el siglo XVIII.